Piedra de toque

Congo se desangra más allá de ibex35

APTOPIX CONGO FIGHTING

Huérfanos de la guerra. AP

A la portada de ayer de El País se une hoy la de EL CORREO. Las tropas de Nkunda avanzan en la provincia congoleña de Kivu Norte. Tal vez a estas horas hayan tomado ya la ciudad de Kanyabayonga a pocos kilómetros de Goma, la capital local. En su avance más de 65.000 desplazados se hacinan en asentamiento cerca de Kibati, temerosos de que las “fuerzas de liberación” acaben con sus vidas. Las ONG denuncian desde el terreno que con el avance de las tropas rebeldes y la espantada del ejército se saquean por los caminos poblados enteros incluyendo el rapto de niños.

ACNUR ya se ha desplegado por los asentamientos. Amnistía Internacional denuncia que son 30.000 los menores que matan y mueren por el conflicto del petróleo del s.XXI, el coltán. Intermon Oxfam asegura que una vez más “el mundo ha fracasado en proteger a los inocentes”. Y la ONU ha trasladado 65 toneladas de alimentos a las ciudades ocupadas. Poco parece todo para frenar este conflicto. Por lo menos, que no pase desapercibido, que todos sepamos cuál es el coste de la vida más allá de nuestras fronteras. Y una vez más, me río de la crisis.


La guerra de Congo se extiende

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Merecida portada hoy en El País a Congo. El avance del general rebelde Laurent Nkunda por el este del país puede extender el conflicto a todo el corazón de África.  Angola ha decido enviar tropas al país  para apoyar al gobierno de Joseph Kabila en lucha contra los rebeldes tutsis, lo que despierta el temor de que Ruanda también se involucre directamente en contra de Kinshasa y en apoyo al lider tutsi Nkunda.

La historia se repite. Entre 1998 y 2003 una intervención similar desató la primera gran guerra africana. Se enfrentaron nueve países y murieron más de 3,5 millones de personas. La ONU ya ha desplegado 17.000 hombres, el envío más numerosa. Sin embargo, para Nkunda suponen una provocación, pues permiten que de los lugares que se marchan ellos se adueñe el ejército al margen de lo que pide la población.

“Las fuerzas de la ONU no están aquí para ayudar a los cogoleños. Todo lo contrario. Son militares, no ángeles. Han venido a defender los intereses de sus Gobiernos”, enfatiza el líder rebelde en una entrevista a El PAÍS.

En esa dirección, los intereses de gobiernos de países desarrollados, apuntan varios expertos para encontrar las razones del conflicto. Y es que en la zona norte y este del país se encuentran las mayores minas de coltán, un mineral imprescindible para la industria de móviles, ordenadores, videoconsolas, televisiones, armas teledirigidas, GPS… “Quien controle el coltán controlará nuestras vidas”, aseguraba ayer el escritor Alberto Vázquez Figueroa, quien ha vivido 20 años en África, en la contraportada de ABC. “Cada kilo de coltán que se extrae les cuesta la vida a dos niños”.

Mientras tanto, el número de desplazados aumenta en el Congo. Cada ciudad en la que se enfrentan los rebeldes con el ejército nacional de Congo, sufre la más dura violación de derechos: asesinatos, violaciones, robos. Para el gobierno los asesinos son los rebeldes, para Nkunda son las tropas militares del Gobierno. Para otros muchos, los intereses cruzados de las grandes empresas que durante años se han aprovechado de la inestabilidad de África para extraer a bajo precio este mineral.

“Hay una cosa que nos enseña la historia: cuando se depende de un solo producto viene la ruina”, Vázquez Figueroa

Una realidad que tal vez este verano tenga la suerte de conocer de primera mano.


Vitoria-Gasteiz en el New York Times

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Leo con asombro cómo un artículo del New York Times sobre la patata y el hambre en el mundo está firmando en Vitoria-Gasteiz. No lo puedo resistir, me lleno de orgullo “patatero”.  Y es que la solución del hambre en el mundo pasa por mi pueblo.

Un freelance siempre piensa que cuento mayor prestigio tiene el medio en el que quiere publicar, más lejos se tiene que ir a buscar temas, a remover historias o conocer realidades diferentes para venderles. Sin embargo, me hubiese bastado con acercarme al congreso de Neiker Tecnalia en Arkaute, Álava, para ofrecerle al NYT una apertura de Internacional. Hoy lo publica en el suplemento que todos los jueves encarta El País y que como él, hacen un gran número de medios en todo el mundo. Este verano lo leí en un diario de Guatemala, de donde he sacado la foto.

El reto de todo viajero está en descubrir la fuerza de su propia ciudad, su propia calle, su casa. Algunos como Ander Izagirre lo han conseguido. Muestra de ello es el libro que ayer salió a la venta en todas las librerías del Estado dentro de la editorial Altäir:Cuidadores de mundos. El biógrafo de los pedruscos, el constructor de calaveras, el hombre de las doscientas fuentes y otras memorias vivas del País Vasco y Navarra.  Sin ninguna duda, lo tendría que leer todo viajero.